Tenemos el placer de anunciaros la última aparición de nuestra venerada Wilgeforte, esta vez a traves del Ladyfestsur 09, que se celebra del 1 al 10 de mayo en nuestra ciudad (Sevilla), no iba a faltar a tal conspiración de creadorxs feministas nuestra Wilge.
Así que si quereis visitar su "Capilla Ardiente" y arrodillaros ante el altar mientras leéis su alabanza (que es lo que os recomendamos para que Wilge pueda haceros alguna señal) podeís pasar por la Librería Laraña situada detras del mercado de la calle Feria, c/ Amargura 8, local A.
Esperamos sea de vuestro agrado.
...Y líbranos del pecado De temerle al degrado Himen
Pues sí, Wilgefortianos. La Santa Wilgeforte ha estado presente en Scarpia 2008, jornadas de intervención artística en el espacio urbano y rural que se celebra en el pueblo de El Carpio, Córdoba desde hace 6 años.
En esta ocasión nuestra Santa Wilgeforte hizo su aparición en el lugar, presentando su aparición veraniega Operación Trikini, de la que tienen bastantes pistas en el presente blog.
Pronto tendrán más información sobre la aparición de la Santa y los presentes entregados a la reunión de wilgefortianos, antes scarpianos, allí congregados.
Este es el vídeo que el ente comunitario mostró a los scarpianos y que hizo que todos se convirtiesen al wilgefortismo....
“ Y hete aquí que me veo en la ciudad de Sevilla y en vuestras redes internaúticas, Yo, Wilgeforte, para realizar mi más sublime aparición, como Santa, Virgen y barbuda que soy.
Transcurriera mi historia en la primera centuria de la era Cristiana, en tierras no muy lejanas a donde hoy me hayáis. Muchacha grácil, devota, casta e inocente y, aún entonces, desprovista de vello facial, cual fémina común de la época.
Más un buen día mi padre decidió usarme como moneda de cambio, obsequiando mi persona a un hombre bien fornido. Negándome rotundamente a esa unión fui enclaustrada en el calabozo con el objeto de persuadirme en su intento. Allí rogué ardientemente al Señor que me librara de tal vil destino. “Quiero repugnar a mi pretendiente!” –deseé-. Y el Todopoderoso atendió a mis plegarias proveyéndome de una espesa y oscura barba (que, por cierto, no me quedaba nada mal)
A mi padre el chiste no le resultó gracioso así que, a causa de este agravio, me condenó a la ineludible crucifixión.
Con el tiempo, mi historia ganó cierto renombre y me hicieron Santa. Santa Wilgeforte, virgen y mártir (que bien...). Me salieron muchos fans y fui venerada en varias oraciones populares, tales como ruegos en contra de los maridos molestos... Esta tendencia libertaria se movía en los ambientes más undergrounds, pues en la versión oficial las plegarias que a mi persona referían sólo imploraban por la misericordia humana... que manera de simplificar!
Y por todo esto me encuentro hoy aquí, ante mis adeptos, cansada de tal insidioso letargo, para mostraros las más inverosímiles apariciones, para reivindicar la belleza del vello, para ensalzar e impulsar la diversidad estética, para fundar la religión más casposa... el Wilgefortismo!
Dado que la cruz se me quedó pequeña, convine ampliar mi espacio de actuación a través de vosotros, mis devotos, para que hagáis de la calle todo un templo de culto. Si os preguntan donde estoy sólo decid: pululando en el ambiente...
Vengan a mi mis fieles, y con ellos, el vello!
W. ”