Wilgeforte era una muchacha tranquila que pretendía vivir en la gracia y en la pureza de dios. Un día, su padre la prometió con un "infiel" y ella, dentro de sus posibilidades de rebelión, rezó y rezó para ser repudiada por su futuro marido y aquí fue cuando surgió un milagro. Su pelo y su bello creció y creció por todo el cuerpo y su prometido la rechazó. Y su padre, enfadado como castigo, la mandó crucificar. Y desde entonces es Santa.
Hasta aquí, todas conocíamos esta historia. Lo que pocos conocen es que WIlgeforte era muy manitas. Ella, como buena cristiana, hacía buen uso de sus "dones" (entre los que se encontraban las artes plásticas, el canto, tocaba varios instrumentos - incluso los inventaba, porque ella fue la primera persona en hacer instrumentos con material de deshecho- hay documentos escritos en los que se registra sus intervenciones de "land-art" y “body-art” trabajando con los materiales que su cuerpo le proporcionaba, pelo y más pelo...)
Era conocida entre los escultores de la zona por sus obras ya que su templo era la calle.
Mientras tuvo barba, Wilgeforte aprovechó para realizar varias exposiciciones - algunas individuales y otras colectivas - bajo el pseudónimo de "Willy" y tuvo bastante aceptación pero nunca la reconocieron como mujer, no sabemos si es porque se confundía con la barba o por cualquier otra razón.
Ha pasado mucho tiempo desde que Wilgeforte murió. Había varias posibilidades de destino, pero ella estaba tan llena de vida, que se hacía muy dicifil la transición hasta otras dimensiones y se quedó suspendida en una estratosfera invisible entre la tierra y el cielo. Debido al cambio climático, una liberación anormal de gases de la atmósfera, ha posibilitado la liberación de la santa barbuda, llegando hasta nuestra ciudad y haciendo posible sus Manifestaciones.

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